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Imagen sacada de internet

Sois buenas personas y por eso me habéis supuesto víctima. Sí lo soy. De ellos. De los que veis al fondo, en la fila…

Yo vivía entre ellos. Era uno más. Tenía una familia y creía que algún amigo, ahora sé que no. Hacer mi trabajo con eficacia contribuía a la paz, que iba siendo… Tenía las orejas abiertas día y noche a cuanto a mi alrededor se decía y yo informaba luego de quién, de dónde y de qué. 

A quien –por revelación divina o derecho de linaje- gobernaba algunos llamaban tirano, otro déspota y había quien maldecía a su estirpe. Aquí había escuelas, centros sanitarios, dicen que los indispensables para justificar las cantidades de dinero que nos enviaba el país del norte… a los que malhablaban del gobernante los trasladaban a veces solos, a veces con sus familias. Los uniformados cuidaban el orden y se podía andar por las calles tranquilo. La ley es dura y hay que cumplirla. El castigo por robar era perder una mano… quejarse del gobernante (loado sea su nombre junto al de los dioses) tenía otros castigos que no se nombran.

Arrasaron el país al tiempo que protegían la salida del jefe. Dijeron que no había sido bueno, que había abusado de su pueblo apropiándose de recursos naturales que eran de todos y ahora estaban en cuentas secretas de países ricos… yo quería seguir haciendo mi trabajo, aquel por el que me pagaban con parte del dinero que enviaba el país del norte, por eso fui a presentarme… Un soldado me dijo que me pusiera en la fila del camión con la bandera azul y que algo de comer me darían pero los vecinos no me dejaron ponerme en la cola. Me expulsaron a golpes… muchos golpes. Patadas por todas partes estando ya en el suelo. Uno de ellos me defendió, se colocó entre mi y la multitud enfebrecida e impidió que me matasen. Ese fue el peor, el más cruel, ¡maldigo sea su sangre!… Si hubiese muerto ya no tendría que preocuparme por si mi familia vive o no… estaría muerto y no tendría hambre, estaría muerto y no tendría sed ni hambre, estaría muerto y no en este infierno en que una cola avanza hacia un camión con alimentos y agua al que no me van a dejar llegar.