Crónica de un viaje con destino incierto… by Claudio Nigro

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Algunos optan por ser asesinos seriales de  los recuerdos; otros (como yo), se suicidan con la verdad. Claudio Nigro

Un día me calcé de botas y mochila; con un cepillo de dientes, un jabón y cuatro sueños envueltos por un manto; aromatizados de tristeza, lágrimas, esperanzas.

Pero, para este viaje tenía que establecer cierto orden de prelación; vamos por parte entonces. Viajar del pasado al presente no es cualquier viaje!, es ir desde la Copa del Presente a la Comarca de los Recuerdos.

Una reflexión viene a mi antes,  algunos optan por ser asesinos seriales de recuerdos; otros (como yo), se suicidan con la verdad.

Así comencé este derrotero por  la memoria vestida en sueños, sin planificación cierta, y que caprichosamente establecí cuatro estaciones o paradas.

Decidí entonces  caminarlo descalzo, conciente del dolor y placer (según sea)  que suelen provocar estos viajes.

Lo primero que observe, es un cartel de advertencia oxidado que decía “ Camino sin principio y sin Final” Digamos, y a buen entendedor, que un camino como estos no tiene principio (mas que aquel que decidimos), no tiene final; y vaya coincidencia, para estos casos ,principio y final dice la Biblia de la Vida, son primos hermanos.

Aclaro algo, del cepillo de dientes y el jabón tal vez pueda hablar en otra oportunidad.

Viaje al Sueño parte 1

Cargado de estígmas, por ser hijo de madre alemana, nacída durante la segunda guerra mundial  y  símil de un tal Tío difunto (dicen que una fortituita bala rusa lo pasó a otra categoría), de la mano de mi madre iba a cuanta reunión clandestina había con sus congéneres ocultos en la Argentina de Peron de aquellos años.

Solo recuerdo de esos días expresiones  como “Jä Klar…Jä Klar”; surtidos y cansadores pellizcos de mis cachetes, puertas lustrosas de maderas y canciones que parecían marchas, aromas de madre selva en flor, que también endulzaban los paisajes del barrio de Belgrano de esos años.

Digamos que esta primer estación de sueños y mitos, comenzó con una bala rusa y terminó con otra; que no era ni mas ni menos que La Mágica  Reencarnación en mi persona.

Viaje al sueño parte 2

Ya en mi adolecencia y con la felicidad demorada, solía sentarme en el cordón de la vereda (tal trono filosofal),  era una calle del barrio de Mataderos, tenía el nombre de “Indiferencia”; desde alli me pregunta porque la gente vivía, pero bueno…

Como en todo este viaje,  caminaba hasta el cansacion, contando baldosas flojas, grabando chismes de zaguan, sus flores, aromas y desgracias.

Ahí tuve mi primer amor adolecente, también una mascota prestada;  un gato negro, que apodé Natalio (ignoro si tenía nombre al día de hoy) que era propiedad de Don Mario Morales, hoy seguramente difunto también (QPDE el pobre)

Viaje al sueño parte 3

A esa altura ya la barba acompañaba mi rostro, y con algunos  deseos desordenados de tener una familia numerosa; y me fuí tras eso;  con toda inocencia e ideales,  tal es así que no ví (por error u omision) la verdad filosa de la vida, Ay mi Dios!… dicen aquí,  que me lleve todos los premios al Boludo del Siglo XX !, pero no conforme con este título nobiliario Argento, elegí para completar esta etapa, el destino del Titanic y el fiel cumplimiento al sagrado del evangelio, y asi me fue!

Viaje al sueño etapa 4

Este viaje fue corto, efímero, digamos  como un asteroide ingresando a la atmósfera terrestre, tenía volumen, velocidad, brillo, y duro lo que duro, tal  estrella fugaz si les gusta el ejemplo.

Fuí a lo directo, a lo material, a la fama, el dinero. Mujeres no me faltaron, de todo tipo, cultura, color y gustos; mi cama tenía mas visitantes que el museo de Louvre!.

Adoraba el dinero, la fama profesional, el sexo ad honorem.

¿El corazón?, solo era de barro. La droga del éxito te hace dudar entre la épica o el cálido abrazo. Les confieso que  este sueño me llevó jugar al truco con la Parca, y en una falta envido le gané de mano con 33;  en ésta, las cartas  estuvieron a mi favor.

Con un abrazo fraterno me despedi del Demonio con hasta la proxima partida, Uds saben que el Amigo siempre nos espera con una confortable vacante.

Viaje al sueño etapa 4 (y última)

Ya a esta altura la mochila tenía bastante peso (muy pesada a decir verdad), estigmas; felicidad demorada; deseos; frustraciones; falsos relatos; evangelios y otras yerbas.

Sentado en aquel pedestal fiolosofal del viajante de la vida me puse a pensar, y ahora que?, cual será el proximo cartel oxidado? Son 21 años viajando por la vida con destino incierto; pero el inscociente suele guardar cosas que ni imaginan.

Un dia llegó, después de un largo andar; 4 sueños, 4 vidas, un partido de truco,  la Parca esperando; luego… Dios dirá.

 

 

 

 

 

 

 

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